lunes, 24 de junio de 2013

Presentación del libro: "Poemas de todos los dias" Selección de Poemas. Fac. Medicina y Biblioteca de la U. de A.

"Produciendo ramas, tallos y raíces" - Óleo sobre lienzo 2005 - Maestro Romel Toro

"En el poema caben todos los temas, podría decirse. Así como se sostiene que no hay temas buenos ni malos en literatura, sino bien o mal tratados. Tal vez ningún aspecto de la vida ha sido desdeñado explícitamente por el arte, sin duda porque cada obra surge motivada por las necesidades, las observaciones, los sentimientos y los afectos de cada creador en un momento determinado. Poetas han cantado a asuntos de total irrelevancia y a objetos también sin ninguna importancia (en el rango que de importancia y superficialidad solemos dar  a los asuntos de la vida, inducidos casi siempre por dictados externos a nosotros, establecidos y de cierta manera obligatorios) que, no obstante, han triunfado en el propósito (explícito o no) de instaurar bellos textos perdurables, dado el "descubrimiento", precisamente, dela poesía que contienen ciertas cosas y asuntos de la vida diaria; de muchas de las cosas que usamos y vemos de continuo sin prestarles casi ninguna atención. Una cebolla, un juguete, unos zapatos, un pájaro, una sonrisa, una nariz, una mala palabra, una buena palabra, un cuaderno, una cama, una gallina, la hoja de un árbol, una ventana, una cuchara son a veces el objeto del poema o del cuento o aún de la novela (pero también de la escultura, del cine, de la pintura y del teatro). César Vallejo, Meira Delmar, Pablo Neruda, Clarice Lispector, Eugenio Montejo, Francisco Quevedo, Jorge Luis Borges, entre tantos otros, nos han dado textos hermosos y a veces definitivos para entender una verdad sencilla como esa que tratamos de decir aquí.

La presente selección de poemas, titulada Poemas de todos los días, quiere dar una vuelta muy breve por unos poemas de autores cuya nacionalidad y tiempo son irrelevantes (son muchos más, en realidad), con el propósito de darnos una poesía destinada a los pequeños asuntos de la vida, al diario existir, casi siempre con la idea de asumir que "los días son donde vivimos" (Philip Larkin), o que "inmortal es un dia" (Jorge Cadavid), o que "la luz de hoy es la de uno de esos días / en que uno tiene todo el tiempo" (Tomás Segovia). La goma arábiga, el café con tostadas, el canto del gallo, la soledad de la casa, los amorosos gatos, los columpios de la infancia, una hamaca, el pupitre, las llaves, todo ello entra muchas veces al poema para jugar, pero también para pensar, para recordarnos que los días están hechos, justamente, de pequeñas rutinas y de calculados pasos que, juntos, son un camino. Y son celebración, claro. Un encuentro gozoso, porque muchas veces en ellos encontramos también la belleza, una estética que aunque no lo sepamos conscientemente, configura el signo de lo que somos.

También a veces, cómo no, los dias en el poema vienen bañados de ironía; la rutina ya no es suave y deleitosa, sino áspera y exasperante. El cansancio y la repetición consumen la alegría. "Gran tráfico /en el marco de la plaza / Chismes / Catolicismo,  / Y una total inopia en los cerebros", dice León de Greiff. "Lavo con primor / cara de buena ciudadana / visto mi tan deteriorada esperanza / me meto entre la boca las palabras", dice María Mercedes Carranza en uno de sus lacónicos e irónicos poemas. "Ese monstruo te tiene en el firmamento de su boca" dice también Juan Calzadilla, refiríendose a la ciudad, que hace de nuestros días, a veces, un tormento.

La facultad de Medicina y el Sistema de Bibliotecas de la Universidad de Antioquia se unen de nuevo en la edición de un puñado de poemas (en 2012 fue Tenemos la palabra), en esta ocasión textos que nombran las cosas de todos los dias, y los dias, y lo que hechamos en falta de los dias.

Luis Germán Sierra J.

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